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En el camino hacia sus 400 años, Luján reafirma el enorme legado cultural, histórico y espiritual que la distingue dentro de la provincia de Buenos Aires. Desde aquel milagro fundante que marcó su identidad, la ciudad fue escenario de numerosos hitos: el primer camino internacional, el primer movimiento gremial, el primer cabildo, la primera escuela y el primer hallazgo paleontológico, entre muchos otros.

Lejos de ser simples espectadores, los lujanenses fueron protagonistas centrales de la historia. Sobre esa identidad se construye “Luján, Ciudad Pionera”, un nuevo ciclo de videos impulsado por el Municipio de Luján pensado para acercar a las nuevas generaciones el patrimonio histórico de la ciudad y generar un material que preserve y resignifique el orgullo lujanense.

El primer capítulo del ciclo está dedicado a un hecho poco conocido pero fundamental: la construcción del primer puente de la provincia de Buenos Aires, que estuvo ubicado en Luján.

En 1756, el rey de España Fernando VI aprobó la construcción del puente sobre el río Luján, una obra clave para la circulación en el territorio. La estructura se encontraba de forma estable a unos metros río abajo de la actual intersección de la calle Dr. Muñiz con el río Luján.

Se trataba de un puente de madera, muy utilizado por su ubicación estratégica. Sus accesos se cerraban con cadenas al atardecer y se abrían nuevamente al amanecer. El impulsor de la obra fue el alférez real Don Juan de Lezica y Torrezuri. Desde 1759, el cruce quedó habilitado mediante el pago de un peaje denominado “derecho de pontazgo”, cuyos fondos se destinaban a financiar la construcción del templo de la Virgen, antecedente de la actual Basílica.

Por este punto estratégico pasaba el Camino Real, una de las principales rutas del período colonial. Incluso en 1833 lo atravesó en su carreta el naturalista Charles Darwin, quien viajaba desde Buenos Aires y dejó constancia del cruce en su diario.

Sin embargo, las crecidas del río provocaron reiterados daños en la estructura, lo que obligaba a reconstruirlo periódicamente. En 1855 fue reemplazado por otro puente similar en la actual calle Ituzaingó. Más tarde, en 1888, se reconstruyó nuevamente en su ubicación original, hasta que finalmente en 1929 fue sustituido por el puente de hormigón que existe en la actualidad.

El primer episodio del ciclo cuenta con la participación del historiador local Francisco Masci, quien aporta contexto y documentación para recuperar este capítulo fundamental del pasado lujanense.

“Luján, Ciudad Pionera” busca poner en valor historias como esta, que forman parte del patrimonio colectivo de la ciudad y ayudan a comprender el papel clave que Luján tuvo en la construcción de la historia argentina.

El primer capítulo de este ciclo puede verse aquí.